Para la base:
- 1 paquete de galletas oreo de 160 gramos.
- 50 gramos de mantequilla (temperatura ambiente).
- 250 gramos de queso en crema (tipo Philadelphia).
- 500 ml de nata para montar o crema de leche (35% materia grasa).
- 150 gramos de azúcar.
- 2 sobres de cuajada Royal de 128 gramos (podemos sustituir la cuajada por gelatina).
- 300 ml de leche entera.
- 1/2 paquete de galletas oreo, unos 80 gramos (para adornar la superficie de la tarta).
Herramientas:
Para esta tarta he usado un molde de 20 cm de diámetro desmontable. Es fundamental usar herramientas que nos faciliten la elaboración de nuestras recetas. Si los utensilios no son de calidad es muy posible que nos surjan impedimentos en el momento menos apropiado. Yo uso este molde que compré en su día en amazon y me ha ido genial con él.
Preparación:
1. Para elaborar la base de la tarta de Oreo, debemos separar las galletas Oreo y quitarles la crema que las une, reservaremos la crema. En este paso trituraremos todas las galletas tanto las de la base como las de la cobertura, dejaremos reservadas las galletas de la cobertura hasta su uso.
2. Trituraremos las galletas con la picadora eléctrica y las dejaremos en tipo polvo, mezclaremos con la mantequilla medio derretida, creando una masa que nos servirá de base para la tarta de oreo.
3. Colocaremos la masa sobre la base del molde ayudándonos de una cuchara o mismamente con la yema de los dedos, presionaremos bien la base y repartiremos toda la masa de forma homogénea por la base del molde (se puede aplastar con la tapa y así queda todo del mismo tamaño).
4. Para los que queráis desmoldar la tarta de la base es aconsejable poner un papel vegetal del mismo tamaño que esta, así después podréis sacar la tarta sin ningún tipo de problema., ya que si no le ponemos este papel será casi imposible y puede llegar a romperse toda la tarta. Meteremos el molde con la base de la galleta ya creada en el frigorífico para que se enfríe y nos quede más estable.
5. En un cazo ponemos a calentar la nata líquida, 150 ml de leche, el queso junto a el azúcar y la crema de las galletas que teníamos reservada. Dejar calentar a fuego bajo, mientras preparamos la cuajada.
6. En un vaso echaremos unos 150 ml de leche templada, diluimos los sobres de cuajada o gelatina y removemos bien para que no queden grumos; se puede remover con un tenedor con bastante energía o con las varillas eléctricas, que es una manera muy eficaz de que no queden esos grumos sin deshacer.
Añadimos la cuajada a la mezcla que tenemos en el fuego. Removemos de manera constante para que no se nos pegue la mezcla con unas varillas, teniendo especial cuidado en que no se nos queme, ya que tendría un gusto a quemado horrible y estropearía por completo la tarta. No pongáis el fuego muy alto, debe estar a fuego medio, despacito sin dejar de remover y con mucha paciencia, así se disuelven bien todos los ingredientes de la mezcla.
Una vez que rompe a hervir, lo apartamos del fuego y echamos sobre el molde que teníamos en el frigorífico, vertemos la mezcla con especial cuidado y despacito.
7. Dejamos templar la mezcla a temperatura ambiente y cuando notemos que ha perdido el calor, la meteremos en el frigorífico como mínimo unas tres horas para que cuaje bien.
8. Adornaremos nuestra tarta oreo con las galletas picadas hechas polvo que teníamos reservadas, se puede utilizar un colador para espolvorear, y así echamos ya la galleta sobre toda la superficie de la tarta y ya la tenemos lista para tomar.
Después de esto, podemos decorar la tarta con trocitos de Oreo o con las mismas galletas que venden en sobres que son de tamaño mini, lo que le dará un aspecto más bonito a la tarta.
